SÍNDROME DE ESTRÉS TIBIAL MEDIAL

¿Eres corredor/a o practicas alguna disciplina deportiva con saltos o pequeños impactos repetitivos? ¿Alguna vez has experimentado dolor en la tibia? Si es así, es probable que puedas padecer el síndrome de estrés tibial medial, archiconocido por su nombre ya obsoleto de periostitis tibial.

El Síndrome de Estrés Tibial Medial

Corredora acusada de síndrome de estrés tibial medial

Esta patología consiste en un dolor difuso en la parte medial y posterior de la tibia debido a un exceso de actividad física mal gestionada, especialmente en aquellas actividades en las que hay pequeños impactos de forma repetitiva. Este cuadro clínico es especialmente frecuente en corredores y en soldados militares. Como factores de riesgo para el desarrollo de esta patología demostrados en la evidencia científica encontramos un peso corporal elevado, lesiones previas al correr, tener un rango de rotación externa de cadera mayor cuando ésta está en flexión que en extensión y el sexo femenino, ya que la literatura científica nos habla de que la incidencia es mayor en mujeres. Otro factor de riesgo demostrado en un estudio en reclutas militares es la falta o déficit de vitamina D, pues esta carencia parece aumentar el riesgo de fracturas, la complicación más grave a la par que infrecuente de esta patología.

El proceso fisiopatológico parece ser debido a microdaños no reparados en la cortical de la tibia. El sitio de la lesión ósea corresponde a las inserciones de los músculos sóleo, flexor largo de los dedos y tibial posterior, pudiendo la excesiva tensión de estos músculos provocar esos daños en la tibia.

El diagnóstico de esta patología es puramente clínico, es decir, evaluado por un fisioterapeuta cualificado en la valoración. Para saber que estamos ante esta patología debemos tener dolor inducido por el ejercicio en el borde interno de la tibia, que dicho dolor disminuya durante y tras el ejercicio y que no haya presencia de ardor, calambres entumecimiento u hormigueo. La palpación también resulta dolorosa en una zona del borde tibial > 5cm.

Dentro del tratamiento de esta patología parece ser que el más respaldado por la evidencia científica es el tratamiento conservador, educando al paciente en su dolor y explicándole el proceso de esta patología, haciendo un descanso relativo para calmar la sintomatología y reentrenar de forma progresiva, aumentando la carga y los impactos de forma prudente monitorizado por un fisioterapeuta. También hay otras terapias pasivas como ondas de choque, iontoforesis o masaje con hielo que han mostrado un pequeño nivel de evidencia.

 

Referencias:

  • Winkelmann ZK et al. Risk factors for medial tibial stress síndrome in active individuals: An evidence based review. 2016.
  • Reinking MF et al. Medial Tibial stress Syndrome in active individuals: systematic review and meta-analysis of risk factors. 2017.
  • Reshef N et al. Tibial stress Syndrome. 2012.
  • Liu B et al. Chronic exertional Compartment Syndrome in Atheletes. 2017.

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