Los pasos en la evolución del Homo Sapiens II

En esta entrada, vamos a describir y explicar la alimentación de nuestros antepasados a través de los principios y el estudio de la Psico-Neuro-Inmunología (PNI). Se va a describir la evolución del hombre, en la medida en que sea relevante para la aplicación de la PNI. A lo largo de la evolución se han producido adaptaciones genéticas a través procesos que trajeron adaptaciones anatómicas. La evolución ha convertido al Homo Sapiens en lo que es hoy en día, con una mayor inteligencia, mayor capacidad de controlar el entorno, siendo capaz de apartar de su camino los molestos desafíos físicos de los factores de presión evolutiva. Todo tipo de desafíos, evolutivamente desconocidos han tomado su lugar y el Homo Sapiens no se adaptado geneticamente a esta nueva situación y el sistema sigue actuando como si se tratasen de los antiguos factores de presión, la especie se hace cada vez menos robusta. El tiempo dirá si la evolución puede hacer ajustes genéticos suficientemente a tiempo para revertir esta disminución de la robustez.

Los primeros homínidos vivieron alrededor de 5 a 7 millones de años, el momento de separación de nuestro congénere más cercano, el chimpancé.  Probablemente tuvo que ver con la elevación de la meseta africana, provocando que el África occidental se mantuviera húmedo y el África oriental muy seco. El ancestro común de todos los primates, y por tanto del ser humano, tuvo lugar una serie de mutaciones que condujeron al desarrollo del Homo Sapiens. Hay investigaciones que nos permiten saber que la población mundial actual, probablemente proviene de  un número pequeño de supervivientes tras gran erupción del Toba (Sumatra). Investigaciones adicionales, afirman que solo hay un ancestro femenino que debió vivir hace 200.000 años y de un ancestro masculino que vivió hace 50.000 años; significa que esta mujer y este hombre son la base de la línea materna mitocondrial de la humanidad y de la línea del cromosoma Y masculino. Estos posibles antepasados ha creado un genoma muy similar en casi todos los individuos vivos en la Tierra. Las investigaciones sobre el comienzo de la aparición del Hominoideo ancestral muestran que algunos genes parecen haber sido los responsables, de la aparición de la raza hominoidea y por tanto de los humanos. Los genes a los que se refiere son el GULOP, que se ocupa de la producción endógena de vitamina C y del gen MUG que proporciona la capacidad de reducir el ácido úrico en estado de reposo.

Mutaciones genéticas tempranas: GULOP y MUG

Ambos genes han sido mutados en la evolución temprana. Hay varias hipótesis sobre las dos mutaciones y la relación entre ellas. La hipótesis más común es la de Proctor, que afirma que la mutación MUG se ha producido para compensar la pérdida de la capacidad antioxidante causada por la ausencia de la producción de GULOP. La vitamina C es un antioxidante, y la pérdida de la capacidad de auto-producción, causó la pérdida de la capacidad antioxidante. Por lo tanto la incapacidad de descomponer el ácido úrico compensa la capacidad antioxidante que se pierde por la incapacidad de sintetizar la vitamina C por nosotros mismos.  La hipótesis más antigua sobre la relación entre las mutaciones relaciona la selección positiva de ambos genes mutados con un aumento de inteligencia. Varios estudios avalan esta hipótesis, pero otros investigadores no encontraron ninguna conexión entre el CI y el ácido úrico. Una hipótesis más reciente para ambas mutaciones es ofrecida por Johnson, el cual sostiene que las mutaciones combinadas habrían llevado a un aumento de la sensibilidad al sodio del sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS), que regula el balance de agua y sal en el cuerpo y por lo tanto ayuda a regular la presión sanguínea por lo que podría aumentar la presión arterial. el aumento de la presión arterial habría dado lugar a la posibilidad de la bipedestación. Watanabe y Mazzali mostraron que el ácido úrico puede elevar la presión arterial en una situación de baja sal. En el momento en el que se produjo la mutación MUG había una situación de baja sal, porque los precursores de los homínidos de entonces solo se alimentaban de hojas y frutos.

Mutación GULOP

La mutación GULOP resultó en la pérdida de la síntesis endógena del ácido ascórbico, es decir, la pérdida de la capacidad propia de producir vitamina C; por tanto, es el responsable de la producción de la L-gulonalactona oxidasa (GLO), el último paso en la producción de vitamina C, perdió su función en esta mutación.

Hay varias hipótesis referentes a la pérdida de la producción endógena de la vitamina C. Bánhegyi argumenta que la combinación de la pérdida de la capacidad de producir L-gulonolactona oxidasa y el alto consumo de vitamina C exógena, ha aumentado la capacidad antioxidante del organismo y por lo tanto éste está mejor protegido contra el daño oxidativo. La activación de GULOP produce el oxidante peróxido de hidrógeno, por lo que la producción endógena de vitamina C es en última instancia neutral como anti-oxidativo. La ingesta exógena tiene un efecto neto positivo sobre la capacidad antioxidante del organismo en cuestión. Challem establece que el gen GULOP mutó hace 45 millones de años por la incorporación del código de un virus endógeno o retrovirus, con capacidad de mutación probablemente lo hace esto al azar. Por lo tanto, este virus no solo se introdujo en el gen de GULOP, sino en múltiples genes y cromosomas.  Esto se refleja en el hecho de que no solo los primates han perdido la capacidad de producir ácido ascórbico, sino también animales como el murciélago o el conejillo de indias.  Los individuos en el que el virus mutó al gen GULOP probablemente sobrevivieron como huéspedes. El fenotipo resultante tenía un valor añadido tan grande, que los homínidos y primates exhibieron la mutación. El resultado fue que la mutación se ha convertido en un alelo del "tipo natural". Un "alelo natural" ocurre de manera natural y estándar, y que contiene el código genético original. Los alelos mutados pueden convertirse en de "tipo natural" si hay un gran cambio genético en la población como ocurrió con la mutación GULOP.

Una tercera hipótesis, propone Nishikimi, que la cantidad de genes mutados en los primates y el humano promedio es tan grande que la causa tendría que ser la radiación;  concepto relativamente erróneo ya que podría ser que en los últimos 70 millones de años debido al estrés oxidativo, más y más nucleótideos hayan mutado en el gen GULOP.

El gen GULOP ha dado lugar a que todas las personas, por ello el Homo Sapiens no sean capaces de producir vitaminas por sí mismas. La selección positiva que ha llevado a una frecuencia de genes mutados del 100%, debe haber tenido una gran ventaja evolutiva.

Mutación MUG

La mutación MUG, es la pérdida de la capacidad para reducir el ácido úrico en reposo, debido a la mutación del gen urato oxidasa en los mamíferos. El gen era responsable de la producción de la enzima uricasa, con la que se puede descomponer el ácido úrico. Debido a la mutación del MUG, la uricasa ya no se produce y el ácido úrico ya no se descompone cuando estamos en reposo. El ácido úrico tiene una desventaja, puede reaccionar con el sodio para formar urato monosódico (UMS) y así activar el sistema inmune a través de los receptores tipo Toll y tipo Nod (TLR y NLR). La ingesta actual de sodio es (en los Países Bajos) alrededor de 3,5 gramos por día, mientras que la ingesta estimada para homínidos y Homo Sapiens tempranos era de entre 180 y 680 mg por día. El exceso actual de sodio estimula la formación de UMS, por ello la mutación MUG se ha convertido en una desventaja con la dieta actual rica en sal. la adaptación a la nueva situación rica en sal requiere de una mutación de regreso del gen de la uricasa (selección negativa) o la reducción de la sensibilidad al sodio del RAAS.  Dado que no parece haber presión evolutiva ejercida por los valores demasiado altos del ácido úrico  y por el UMS, es poco probable que ocurra un (re) ajuste del sistema.

El efecto tóxico de la elevación de ácido úrico en los homínidos y en los cazadores recolectores modernos, parece que no era un problema, sin el desarrollo de gota. El ácido úrico se usa como antioxidante durante el ejercicio y neutraliza la gran cantidad de radicales libres que se liberan durante la respiración celular.  El ácido úrico se convierte en sustancias neutras que pueden ser excretas por la orina.  Con la revolución de la agricultura, el ejercicio físico era lo más normal del mundo. El ácido úrico se reducía a tiempo y no daba lugar a posibles daños a los órganos vitales, lo que permitió la selección positiva de la mutación MUG. La mutación MUG parece ser un problema en el presente debido a la falta de ejercicio.

Influencia evolutiva de las mutaciones GULOP y MUG en la bipedestación

Parece ser que las dos mutaciones genéticas han sido de gran importancia para el hecho de que el ser humano comenzara a caminar sobre dos pies. En cualquier caso, han hecho posible este desarrollo, pero todavía no explican porque las personas se han convertido en bípedas. Es importante destacar que la capacidad para regular la temperatura corporal alrededor de la temperatura basal de 37 grados ha sido crucial en el desarrollo humano, ya que es la temperatura óptima para el funcionamiento de un gran número de enzimas; otros estudios incluyen que la capacidad de sudar 4.000.000 glándulas sudoríparas, la pérdida del vello corporal y la teleoantipación (capacidad de hacer una estimación de la energía necesaria para una cierta actividad y de distribuir el suministro de energía disponible para la misma).  Una ventaja con respecto a los animales, es que el hombre podría estar activo durante el día por estos desarrollos en vez de hacerlo a la noche; dando lugar a la posibilidad de comer presas de otros cazadores que eran ahuyentados por el calor. La termorregulación en un clima cálido parece dar una explicación plausible para caminar en posición erguida, pero no compensa las posibles consecuencias en las noches: el frío es más letal que el calor.

La razón más probable para caminar erguido y convertirse en bípedo es que los homínidos perdieron el vello corporal. Para Pagel y Bodmer dan una explicación lógica evolutiva para la pérdida del vello y, por lo tanto, para la necesidad de pararse en dos piernas y tener las manos libres. La pérdida de vello corporal tenía mayor ventaja que ciertos parásitos potencialmente mortales no podían reproducirse. También, supuso una mayor atracción sexual. Estas dos hipótesis cumplen con las condiciones básicas para una explicación evolutiva de esta gran metamorfosis: la presión evolutiva. La desventaja que presenta la pérdida de vello es que los recién nacidos ya no podían aferrarse al pelo de sus padres y la única solución que quedaba era caminar de pie y liberar las manos para poder sujetar al niño. Dado el hecho de que la presión arterial ya era lo suficientemente alta (aumento de ácido úrico)  y que nuestros antepasados ya podían estar erguidos esto era justo el impulso necesario para poder desplazarse en dos piernas.

Una nueva hipótesis

Natura Fopundation presenta una nueva hipótesis para la selección positiva de la mutación GULOP, basada en que la vitamina C se formaba a partir de la glucosa a través de la producción de ácido glucorónico. El bloqueo de GULOP condujo a una mayor disponibilidad de ácido glucorónico. La mutación del gen GULOP es seleccionada positivamente para aumentar la disponibilidad de ácido glucorónico de forma que:

  • Se pueda aumentar el consumo de proteínas y grasas, aumentando la disponibilidad de energía sin dañar el tracto gastrointestinal por las proteasas y lipasas.
  • Las toxinas de los alimentos que eran esenciales para la evolución humana se pudiesen desintoxicar mejor.
  • Puedan desactivarse más rapidamente las cantidades demasiado grandes de bilirrubina por la conversión de glóbulos rojos y enzimas que contienen hemo.

La vitamina C, es necesaria para gran cantidad de procesos del cuerpo, como la producción de ciertos neurotransmisores como antioxidante y como conenzima para la producción de tejido conectivo. La deficiencia de la vitamina C puede provocar el debilitamiento del tejido conectivo y de las paredes vasculares, dando lugar al escorbuto. El ácido ascórbico puede ser reciclado por los humanos después de su uso, de modo que una eventual escasez puede ser cubierta en un cierto período de tiempo. El escorbuto es fatal, en el siglo XV muchos marineros morían por hemorragia interna durante sus viajes por la deficiencia de la vitamina C. En el momento que se produjo la mutación, la vitamina C exógena estaba ampliamente presente en la dieta. El reciclaje de ácido ascórbico ha proporcionado protección adicional contra el escorbuto y otros posibles trastornos metabólicos. En la evolución supuso el ahorro de glucosa como fuente de energía para el sistema inmune y el cerebro. El GULOP está ligado con la energía y funciona de forma que el ácido ascórbico se origina a partir de la glucosa a través de la producción de ácido glucurónico, que es necesario para la inactivación de la bilirrubina, un producto de la descomposición del hemo que contiene proteínas y células como eritrocitos, enzimas del citocromo y ciclooxigenasa. La mutación GULOP  impide el último paso de la conversión de ácido glucurónico a ácido ascórbico, se disponía de más ácido glucorónico para la conjugación de la bilirrubina durante la digestión.  Por ello la mutación GULOP hizo posible una mayor ingesta de proteínas sobre todo grasas. Puede ser considerado como un paso importante para el desarrollo del Homo Sapiens, por la disponibilidad de más energía y de reducir el consumo de energía por parte del intestino.

La nueva hipótesis también propone la ingestión de productos alimenticios específicos para el cerebro, lo que proporciona una ventaja (mayor desarrollo cerebral), pero puede haber creado una amenaza por el aumento de toxinas en el cuerpo. Alimentos como el marisco contribuyeron a la supervivencia de los homínidos y al desarrollo cerebral, ya que contienen grandes cantidades de DHA y yodo. Para deshacerse de las toxinas que tiene el marisco es necesario el ácido glucurónico, y puesto que la mutación GULOP previene el último paso en la conversión del ácido glucurónico en ácido ascórbico, facilitó la ingesta de marisco.

Por último, la bilirrubina puede liberarse en grandes cantidades por medio de una rápida formación y descomposición de glóbulos rojos (eritrocitos) y una alta actividad biológica de las enzimas de fase I del citocromo p450 (CYP450) usado para desintoxicar xenotoxinas y endotoxinas.  La gran cantidad de eritrocitos en el cuerpo humano permite proporcionar oxígeno y por tanto energía al cerebro. La cantidad de bilirrubina que es producida por la descomposición de dos millones de eritrocitos por segundo puede provocar una toxicidad sistemática de la bilirrubina e incluso daño cerebral, que puede traspasar la barrera hematoencefálica y dañar las neuronas. El ácido glucurónico puede ser utilizado para la desactivación de grandes cantidades de bilirrubina. La mutación GULOP permitió aumentar el nivel de bilirrubina y por lo tanto hizo posible el aumento de la actividad de los eritrocitos y de la CYP450, garantizando la protección del sistema nervioso central y el mantenimiento de la especie.

LA EVOLUCIÓN POSTERIOR

Aproximadamente hace 200.000 a 160.000 años atrás se logró la morfología definitiva del Homo Sapiens. La salida de África comenzó hace 60.000 años, posiblemente por el aumento de población y la necesidad de encontrar alimentos, otra hipótesis sugiere que la curiosidad y la motivación impulsaron el desplazamiento; recientemente se ha dado una nueva explicación que expone que se produjo por huir de los patógenos (principalmente la malaria), que sería muy elevada y la necesidad de supervivencia impulsó su viaje hacia Eurasia.

La presión evolutiva hizo del hombre lo que es ahora, un organismo caracterizado por:

  • Aumento del volumen cerebral, con un cerebro más grande en relación con el peso corporal.
  • Relativamente mucha grasa.
  • Un largo período de gestación del feto.
  • Fertilidad relativamente tardía.
  • Largo período de dependencia del niño.
  • Poca masa muscular.
  • Excelente termogénesis.
  • Un intestino grueso corto.
  • Un fenotipo pensando en el futuro.
  • Existencia de religión.
  • Tendencia a ser holgazán.
  • Tendencia a tener exceso de peso.

La esperanza de vida ha aumentado considerablemente en los últimos siglos, gracias a factores como la erradicación del hambre, mejor higiene, algunos medicamentos, menor mortalidad infantil y tener menos niños. La biología evolutiva afirma que la estimación del número de personas que han vivido en la Tierra desde hace 72.000 años es de alrededor de 120 billones. La mayoría de estas personas han muerto de hambre, sed, infecciones y/o violencia. Las causas de muerte de los primeros Homo Sapiens, no eran muy diferentes de los homínidos más primitivos. El ser humano actual caracterizado por una vida más larga, aunque no saludable, en comparación con las personas que vivían hace 100 años; 55% de la población actual sufre sobrepeso u obesidad, lo que la hace susceptible al desarrollo del síndrome metabólico, diabetes, enfermedades cardiovasculares, fatiga crónica, depresión y trastornos degenerativos. La mayoría de los trastornos epidémicamente activos tiene su origen en un cambio en las condiciones ambientales. La presión evolutiva que han soportado los homínidos ha programado al Homo Sapiens contra la inanición, infecciones, inactividad, deshidratación, violencia y peligro; esta programación ha provocado el desarrollo de estrategias de supervivencia basadas en la activación de los sistemas alostáticos de supervivencia tales como el sistema nervioso simpático, el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (Eje HHA), el sistema nervioso parasimpático y sistema inmune.

Estos llamados sistemas de estrés tienen un desarrollo evolutivo de millones de años y están determinados genéticamente. El problema es que los peligros de esa época no tienen nada que ver con los peligros actuales. El estrés es estrés siempre que el anfitrión lo experimente como estrés consciente o inconscientemente. Los peligros actuales que encuentra el ser humano son anti-evolutivos y paradójicos, ya que la pobreza alimentaria de la antigüedad ha sido reemplazada por abundancia de alimentos, el riesgo de infección ha sido reemplazado por higiene transfronteriza y la sed se previene con ingesta de líquidos. El peligro físico ha sido reemplazado por riesgos psicosociales.

Los sistemas alostáticos reaccionan al estrés, al peligro. Para los antiguos, existían formas para afrontar los peligros pero para los nuevos peligros no existen formas o programas para afrontarlos. En las poblaciones antiguas y actuales cazadores-recolectores pasaban un período de ayuno de 24 a 36 horas por lo menos dos veces al mes, nuestros antepasados han tenido cortos ayunos, incluso la introducción de la agricultura supuso períodos relativos de ayuno (la cosecha podía perderse una vez cada cuatro años).  Las últimas dos generaciones se caracterizan por una abundancia diaria de alimentos y especialmente de carbohidratos refinados ricos en calorías.  Esta situación paradójica asegura que el hombre del presente viva en un conflicto continuo entre ambiente moderno de ciencia ficción, nuestro genoma de la Edad de Piedra y un epigenoma un poco más moderno. Por ello, las enfermedades deben considerarse como una consecuencia lógica de este conflicto, la capacidad de adaptación (tolerancia de estrés y por tanto salud) de estas personas puede conducir a la comprensión de posibles intervenciones que podrían traer consigo una solución para las personas enfermas.

El aquí y ahora contra el mañana y allá, el desarrollo del cerebro y del pensamiento

Los primeros homínidos y el posterior Homo Sapiens vivían en el aquí y el ahora. Las tareas diarias consistían en encontrar alimentos, agua, calor y protección contra el peligro.  El pensamiento hacia el futuro, comenzó con en el almacenamiento de alimentos y evidencia del aumento de la ingesta de alimentos que contienen yodo, como crustáceos.

El desarrollo del cerebro

El modelo más conocido para comprender la estructura del cerebro en relación con su historia evolutiva es el "Concepto del Cerebro Triúnico" del médico y científico Paul MacLean. El modelo del " cerebro triple" que expone Paul MacLean, afirma que la estructura y el funcionamiento real del cerebro con sus estructuras reptilianas, paleo-mamíferas y neo-mamíferas es muchas veces más complejo:

  • Cerebro reptiliano:  el más antiguo de los tres, controla las funciones vitales del cuerpo, como latido del corazón, respiración, temperatura corporal y equilibrio. Contiene el tallo cerebral y el cerebelo. Es el cerebro reptiliano es confiable pero tiende a ser algo rígido y compulsivo.
  • Cerebro límbico (sistema límbico):  se originó en los primeros mamíferos. Registra los recuerdos de conductas que  produjeron experiencias placenteras y desagradables y es responsable de las emociones. Las estructuras más importantes son el hipocampo, amígdala e hipotálamo.
  • Neocórtex: aumentó con los primates y culminó en el cerebro humano con sus dos grandes hemisferios cerebrales que desempeñan un papel dominante. Estos hemisferios son responsables del desarrollo del lenguaje humano, pensamiento abstracto, imaginación y conciencia. Es flexible y tiene habilidades infinitas para el aprendizaje.

En la evolución las diferentes partes se apilaron una encima de la otra y se enroscaron una alrededor de otra para caber dentro del cráneo humano. Estas tres estructuras cerebrales funcionan con numerosas conexiones que interactúan entre sí.  La corteza cerebral se ha vuelto cada vez más importante en comparación con las otras estructuras más antiguas del cerebro.

El desarrollo del pensamiento

El pensamiento está controlado por la neuroanatomía dopaminérgica,  que necesita una serie de factores como la presencia de DHA, yodo y L-tirosina en los alimentos. De los datos antropológicos se puede deducir que las personas que llegaron y vivieron en Sudáfrica hace unos 60.000 años frecuentemente comían crustáceos. Los crustáceos son una fuente de alimentación muy rica en DHA, yodo y L-tirosina requeridos para la formación de hormonas tiroideas y para la producción de dopamina y sus receptores. El segundo factor es la presencia de vitamina D. El hombre de aquella época, vivían a la intemperie, por lo que la producción de vitamina D a través de la radiación solar tuvo que ser muy alta. La vitamina D ofrece una mayor absorción del calcio en los intestino y aumenta el calcio plasmático. El tercer factor es el ejercicio, y los humanos del paleolítico realizaron mucho ejercicio para obtener alimento y agua.  La combinación de factores provocó que hubiese un aumento en la absorción de calcio en plasma a través de la barrera de sangre-cerebro, estimulando la enzima reguladora de la dopamina a través de un mecanismo dependiente de la calmodulina (es activada por el calcio), por lo que un aumento del calcio en la sangre da lugar a trastorno como presión arterial alta, mientras que los  niveles de calcio elevados de manera crónica tiene un efecto positivo sobre la producción y la sensibilidad de varias hormonas incluyendo la dopamina y el óxido de nitrógeno.

La combinación del aumento de la presencica de L-tirosina, DHA, yodo, calcio y vitamina D en el cerebro por el consumo de crustáceos y moluscos, la exposición solar y la gran cantidad de ejercicio hizo posible que los genes ya presentes para la neuroanatomía dopaminérgica fuesen más activo, dando lugar a que los lóbulos frontales se volvieran más dopaminérgicos, permitiendo que el Homo Sapiens comenzara a pensar. Se logró un mayor desarrollo del lenguaje oral, pensamiento abstracto, planificación del futuro y por consiguiente más curioso el ser humano.  El comportamiento fenotípico dopaminérgico tiene un valor agregado para las personas que viven en grandes ciudades.  El hemisferio dopaminérgico izquierdo se encarga de la interacción social, comunicación verbal, etc. El desarrollo de las ciudades ha implicado una mayor capacidad dopaminérgica, dando lugar a una mejor planificación de infraestructuras y alcantarillado, también ha implicado el desarrollo de la política y la religión.

El desarrollo de la inteligencia

Con el desarrollo del pensamiento se desarrolló también la inteligencia. El Homo Sapiens se enfrentó a grandes desafíos y poco a poco encontró soluciones. La inteligencia ha evolucionado como respuesta adaptativa a los factores de estrés que surgen en el entorno constantemente cambiante, todo ello se debe gracias al proceso de hormesis. La hormesis es el efecto beneficioso de una respuesta adaptativa de células y organismos sobre el estrés moderado, el cual tiene un efecto favorable por medio de la adaptación en la defensa contra el estrés y la condición que lo produce. La evolución de la inteligencia ha alcanzado un nivel cognitivo en el que el hombre puede controlar el medio ambiente y eliminar los factores estresantes y de presión evolutiva de la vida. Como resultado, los factores hormonales que han contribuido al desarrollo de la inteligencia se han eliminado, provocando la reducción de los estímulos necesario para una salud óptima y la evolución de la inteligencia "la paradoja de la inteligencia". La inteligencia del hombre está disminuyendo y ya no es estimulada para hacer frente a los desafíos y se ha convertido superflua.

Robustez, cicatrices evolutivas y súper sistemas

El hombre está hecho para experimentar alguna ocasional deficiencia de oxígeno, escasez de alimentos, agua, frío, calor, infección e incluso lesión. Estos factores de presión evolutivos han asegurado el desarrollo de programas sólidos par superar los problemas. Los estímulos estresantes activan el sistema nervioso simpático y el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (Eje HHA). Cada respuesta de estrés conduce a la misma reacción universal, mayor disponibilidad de agua, minerales y sustancias enérgeticas demandadas por el cuerpo. El sistema central responde deforma de forma inmediata al estrés físico y psicológico, con una reasignación de la energía en diferentes órganos por medio de la regulación neuronal de la frecuencia cardíaca, del flujo sanguíneo, liberación de adrenalina y noradrenalina desde la médula suprarrenal, la estimulación del sistema renina-angiotensina-aldosterona(RAAS), involucrado en la extracción de agua, y sodio de riñones y extración del agua y del sodio del intestino, a través de la apertura de las barreras. Esta reacción universal ocurre con cada desorden de la homeostasis motivado a alguna causa física o psicológica.

La ausencia de los antiguos factores de presión evolutivos para lo que nuestros robustos programas están hechos, hace que estos sistemas estén menos capacitados y por ocurre a través de la pérdida de la robustez (medida en la que existe una base sólida y saludable). Una de las cicatrices evolutivas de la vida moderna, causada por una antigua respuesta al estrés es la aparición de una desincronización de los ejes, endotexemia, la inflamación de bajo grado y la neuro-inflamación. Un factor de estrés se encarga de la activación del sistema nervioso central y del eje HHA. La exposición continua al factor estresante o a múltiples factores de estrés, hace que los ejes estén continuamente activos y que pierdan su ritmo de alternancia de actividad-inactividad, junto con la apertura de las barreras para permitir la reabsorción del agua y el sodio. Sin embargo, la flora intestinal también tiene la capacidad de migrar a través de las barreras hacia el torrente sanguíneo, cuenta con miles de millones de bacterias beneficiosas y nocivas.  La salud general de los humanos está determinada en gran medida por el grado de equilibro de la flora intestinal, pero en la mayoría de la población actual sufre de una flora patógena. Si hay una flora patógena conduce a la presencia de agentes patógenos en el torrente sanguíneo y por tanto a endotoxemia y activación persistente del sistema inmune, lo que tiene como resultado la inflamación de bajo grado y la infiltración de agentes patógenos en el cerebro.

Los polimorfismos también causan cicatrices evolutivas. El 95% de los polimorfismos se encuentran en nuestros genes HLA, que son los antígenos específicos de tejido inmune. La carga de patógenos ha sido el factor de presión evolutivo más grande y ha sido entre otros motivos la razón de la migración fuera de África. Cuanta mayor sea la presión patogénica habrá más víctimas y más rápido se desarrolla  un polimorfismo. Las personas con la mutación genética sobreviven y como resultado el SPN se propaga.  De manera algo paradójico en la actualidad varios SNPs en los genes HLA, están causando una mayor susceptibilidad a las enfermedades autoinmunes. Se puede explicar a partir de la "hipótesis de la higiene", la cual estable que las personas que se han adaptado evolutivamente a un entorno patogénico que ya no existe en las sociedades industrializadas, por lo que la menor exposición del sistema inmune a los antígenos conduce más rápidamente a una reacción exagerada de la respuesta inmune.

El sistema inmune y el cerebro tiene una historia evolutiva muy larga. Ambos son considerados como súper sistemas evolutivos, ya que son antiguos, robustos y egoístas capaces de atraer energía para su propio beneficio. Ninguno de los dos súper sistemas depende del permiso del otro para atraer energía: el sistema inmune no le pide permiso al cerebro para atacar a un microbio invasor y el cerebro no le pide permiso al sistema inmune para salir huyendo de un león que se aproxima. Esta independencia es un requisito motivado evolutivamente para poder sobrevivir. Ambos sistemas son capaces de bloquear la asignación de energía al otro sistema. Cuando el sistema inmune se activa debido a una inflamación aguda, éste detiene la actividad del cerebro a través del comportamiento típico de enfermedad y obliga al resto del cuerpo a reasignar energías a las células inmunes activadas. En una situación de estrés psicológico agudo, el cerebro puede forzar al cuerpo a asignar energía al cerebro. Estos mecanismos fueron provocados evolutivamente en una época en la que no había estrés crónico, sobrepeso ni inflamaciones latentes. Estas condiciones previamente mencionadas son tan recientes desde un punto de vista evolutivo que los súper sistemas no han respondido a esto. Ellas conducen a una actividad simultánea de ambos sistemas deseen atraer energía y se bloqueen entre sí. Entonces, surge un conflicto entre el sistema inmunitario egoísta y el cerebro egoísta.

 

 

Los comentarios están cerrados.